La historia de Ed y Heidi Salvat es un ejemplo vívido de cómo los encuentros casuales pueden resultar decisivos. Su viaje comenzó en una residencia universitaria en 2011, cuando el torpe Ed luchaba con una lavadora y Heidi ofreció su ayuda. Este encuentro fortuito marcó el comienzo de su increíble historia.

Desde los primeros momentos, encontraron temas de conversación en común, y pronto Ed invitó a Heidi a una cita. Su relación se desarrolló rápidamente, y Heidi pronto se convirtió en su prometida.

Sin embargo, la primera reunión con los padres de Heidi resultó ser bastante sorprendente. Los padres de Heidi encontraron álbumes de fotos familiares que incluían fotos de su infancia. Esto llevó a un asombroso descubrimiento: una de las fotos mostraba al joven Ed y a la joven Heidi juntos.

Resultó que ambas familias habían pasado unas vacaciones en el mismo resort y, en 1997, incluso se habían alojado en el mismo hotel. Allí, los niños se hicieron amigos y pasaron toda la temporada de verano juntos.

Catorce años después de estos encuentros casuales, Ed y Heidi se dieron cuenta de que el destino los había vuelto a unir. Se casaron y decidieron pasar uno de sus primeros viajes juntos en el mismo resort turco de Bodrum, donde comenzó su increíble historia.
