A lo largo de la vida de cada persona se desarrollan relaciones más o menos profundas con otras personas.

Algunas personas tienen fuertes vínculos con sus padres, con quienes pueden hablar de todo, mientras que otras dependen de hermanos, hermanas y personas cercanas. ¿Y quién puede vivir sin los abuelos, los principales pilares de la familia?

El joven del que hablamos en esta historia lo sabe bien. Cuando su abuela, que tiene casi 100 años, poco a poco se debilita y no puede valerse por sí misma, sus nietos intervienen. La película muestra repetidamente cómo se comunican, cómo el abuelo ayuda a su esposa canosa y se ocupa de su higiene diaria.
Como una princesa. Esta es una historia desinteresada e inspiradora que celebra a este joven y da esperanza para el futuro. Sólo podemos ser felices con lo que tenemos.

Una anciana de 80 años en una cama de hospital.
Conocerlo me convenció de que el amor, como la bondad, es el núcleo de toda vida humana.

