A veces, no todos los niños del mundo pueden disfrutar de la salud y algunos de ellos quedan completamente solos. Abandonada por sus padres biológicos, a una bebé llamada Primrose en China le esperaba un camino difícil. Sus inusuales ojos de color azul gris, carentes de la capacidad de ver, asustaron a sus padres biológicos y la rechazaron.

La felicidad llegó a la vida de Primrose cuando una joven pareja de los Estados Unidos, que había soñado con adoptar a un niño, se enteró de su historia. No se asustaron por los problemas de visión de la niña y comenzaron el proceso de adopción, que tomó dos años.

Los futuros padres de Primrose enfrentaron dificultades, incluida una infección estreptocócica, pero encontraron todos los medicamentos necesarios y salvaron a la niña. Ahora vive feliz en los Estados Unidos, rodeada del cuidado y el amor de sus padres, quienes hacen todo lo posible para mostrarle el mundo.

Primrose se sometió a una compleja operación para extirpar sus ojos, pero a pesar de las dificultades, sonríe y espera sus nuevos implantes oculares, que le traerán aún más felicidad.

