Rodrigo Alves pretendía acercarse lo más posible al famoso muñeco Ken, creando una magnífica réplica de la perfección. Por supuesto, para lograr este objetivo tuvo que recurrir repetidamente a la cirugía plástica.

Sin embargo, los motivos que llevaron al chico a tales metamorfosis no están claros. Al final, Rodrigo tenía un atractivo natural, como lo demuestran imágenes antiguas. Pero el deseo de ser como “Ken” provocó más reacciones negativas y rechazo que comprensión.

Recientemente hizo otro cambio sorprendente para demostrar que el conflicto es más serio. Al convertirse en una “Barbie viviente”, no hizo más que aumentar la discordia entre su audiencia online.

¿Cómo crees que era el chico antes de todos estos procedimientos? Cuéntale esta historia a tus amigos.

