Blake es el nombre del niño, y creció junto a sus mascotas. El vínculo que comparten es conmovedor de presenciar. Por primera vez, está llevando a su adorable perrito pug a dar un pequeño paseo.


El niño lo considera su otro hermanito en lugar de una mascota. El otro lo sigue a donde sea que vaya. Se asemejan a dos hermanos amorosos. Es el mejor amigo que el niño podría tener. La expresión del niño indica que adora al perro. Se divierte caminando junto a él. Su corazón estalla de emoción cada vez que lo

mira, y su sonrisa se hace más amplia.
El perro, por su parte, está al tanto de a dónde va el niño y lo sigue en movimientos cortos. Cuando el niño se detiene, el perro toma la

delantera. Es entretenido de observar. Después de un rato, el pequeño se vuelve somnoliento, pero no suelta la correa. En su lugar, camina más rápido para poder ir junto a su compañero pug.


Cuando el pug necesita descansar, el niño se sienta a su lado y le permite recobrar el aliento. Luego continúan su paseo, disfrutando del canto de los pájaros y el hermoso clima. Parecen estar cuidando uno del otro. Es un niño muy pequeño, pero lleva mucha responsabilidad por su amigo. Y nunca se abandonarían el uno al otro.
