Una mujer atribuye a Dios el mérito de haberle salvado la vida después de afirmar que escuchó al Señor decirle “¡Agáchate!”, justo antes de que una rama caída golpeara el parabrisas de su

auto. Debby Clish, de Brockton, Massachusetts, regresaba a casa después de visitar a su padre en el hospital. Eran alrededor de las 16:00 y estaba conduciendo por Pearl Street bajo una fuerte lluvia,
sin saber que la muerte se acercaba. Una enorme rama de un árbol cayó sobre su auto, rompiendo el parabrisas y aterrizando en el asiento del conductor. Antes de que pudiera golpearla en la cabeza, logró evitarlo. “Realmente escuché la voz

de Dios diciéndome ‘¡Agáchate!’ y yo me agaché”, dijo. Paramédicos y bomberos que llegaron al lugar quedaron sorprendidos al encontrarla ilesa. “La única cosa que tengo es un pequeño corte en la mano. Estoy muy agradecida. Era una situación
muy peligrosa. Continúo diciendo ‘¡Gracias, Dios!’” Añadió: “Sucedió de manera completamente casual. Imagínate conduciendo por la carretera escuchando música country y de repente escuchas la voz de Dios decir ‘¡Agáchate!’. Me incliné hacia el

asiento del pasajero y ‘¡Boom!’, la rama pasó a través del vidrio.” Según las noticias locales, una parte del árbol se había roto, enviando ramas pequeñas y grandes a la carretera. La parte más grande golpeó el auto de Clish. “Estoy decididamente agradecida. Este es un regalo de

Dios. Cuando Él me dice que me agache, me agacho, y me voy sin nada. No tengo heridas, solo un auto dañado. Dios me salvó.” Este es un hermoso ejemplo de obediencia y sumisión al Señor. Debby Clish escapó de una muerte segura solo porque escuchó la voz de Dios y siguió sus instrucciones.
