Vivir en una furgoneta en Europa se ha convertido en un fenómeno familiar para muchos. Esta familia no es la excepción.

Hace algunos años, el jefe de familia, Adam Serre, se encontró en una situación difícil. Su esposa, Jessica Rocha, no podía trabajar porque ya tenía dos hijos. Adam no pudo resolver los problemas financieros de la familia, lo que lo llevó al alcohol, pero cuando se dio cuenta de que no ayudaría, dejó de beber y comenzó una fase de recuperación, que también fue costosa.
La idea de vivir en una furgoneta surgió en la mente de Adam. Se lo propuso a su esposa, sugiriendo que podrían viajar a otro país en una furgoneta. A Adam le llevó alrededor de un año hacer realidad este plan. Compraron un viejo autobús por unos $1,000 y comenzaron a reformarlo.

La furgoneta resultó ser bastante cómoda. Hoy en día, la familia ha logrado visitar muchas ciudades. Los hijos de Adam han crecido y van a la escuela, y la pareja espera otro bebé.

Vivir en una furgoneta ha facilitado sus vidas, ya que Adam ya no paga alquiler. La familia ahora se mantiene ocupada vendiendo recuerdos, pasando la mayor parte del tiempo con sus hijos y viajando. Adam cree que algún día podrían mudarse a un apartamento.
