En la alegría y en la tristeza: los recién casados realizaron su ceremonia de bodas apenas unas horas antes de que la novia se sometiera a un trasplante de corazón.

A los 12 años, a Kimberly Woods se le diagnosticó miocardiopatía hipertrófica, una condición en la que el músculo cardíaco se engrosa. Esta enfermedad era hereditaria y su madre y hermano habían sido diagnosticados con la misma afección.Ella manejaba su condición con habilidad, limitando su actividad física y haciendo una serie de cambios en su vida. Sin embargo, con el tiempo comenzó a notar síntomas preocupantes.

En la alegría y en la tristeza: los recién casados realizaron su ceremonia de bodas apenas unas horas antes de que la novia se sometiera a un trasplante de corazón.

Ella compartió: “A pesar de que notaba que las arritmias se intensificaban y me sentía cansada con frecuencia. Luego, cuando cumplí 20 años, me di cuenta de que algo estaba mal”.

Los médicos advirtieron a Kimberly sobre el riesgo de muerte súbita debido a la arritmia o la miocardiopatía. El único método de tratamiento, como en el caso de su madre dos años atrás, es el trasplante de corazón.

En la alegría y en la tristeza: los recién casados realizaron su ceremonia de bodas apenas unas horas antes de que la novia se sometiera a un trasplante de corazón.

“Definitivamente, el mundo se derrumbó a nuestro alrededor”, dijo Kimberly, refiriéndose a su prometido, Tony Woods. Ella advirtió a Tony sobre las próximas “dificultades”, pero él fue persistente y se negó a retroceder. “Fue en ese momento que decidimos: ‘Vamos a casarnos’”, recuerda Kimberly.
Inicialmente, no tenían prisa por casarse, pero seis meses después de su compromiso, Kimberly recibió una llamada que cambió radicalmente sus planes. Lograron encontrar un corazón adecuado para Kimberly, pero tuvo que someterse a la cirugía ese mismo día.

En la alegría y en la tristeza: los recién casados realizaron su ceremonia de bodas apenas unas horas antes de que la novia se sometiera a un trasplante de corazón.

La pareja reevaluó rápidamente sus planes. Se pusieron en contacto con amigos y familiares cercanos, organizando una inesperada ceremonia de boda el mismo día en que Kimberly esperaba el trasplante de corazón.Fue un evento informal. Kimberly llevaba un vestido blanco sencillo, mientras que Tony vestía pantalones cortos y una camiseta de manga corta. A pesar de su informalidad, este día estaba lleno de anticipación alegre, pero también con cierta aprehensión. Inmediatamente después de la ceremonia, se subieron al coche y se dirigieron a la Clínica Cleveland para que Kimberly se preparara para la operación.

En la alegría y en la tristeza: los recién casados realizaron su ceremonia de bodas apenas unas horas antes de que la novia se sometiera a un trasplante de corazón.

¡Excelentes noticias! La operación fue exitosa. Los médicos afirman que Kimberly ahora puede llevar una vida plena sin limitaciones.
Esta experiencia solo fortaleció la relación de los recién casados. Kimberly señala que su nuevo esposo estuvo a su lado en cada etapa de su recuperación después de la operación, y espera con ansias el comienzo de su vida juntos.

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