Hace aproximadamente un año, un residente de Kirkwood, Missouri, llamado John Ivanovski, fue diagnosticado con una condición devastadora: la deficiencia de inmunoglobulina A llevó a un sistema inmunológico hiperactivo que dañó sus riñones. Para mantenerse con vida, tuvo que someterse regularmente a sesiones de diálisis en el hospital varias veces a la semana.

«Ahora está sometiéndose a procedimientos de diálisis en días alternos», contó su hija, Delaine Ivanovski. «Ha estado conectado a la máquina durante tres, cuatro, cinco horas cada día durante más de un año. Estoy convencida de que nadie debería pasar por algo así».
Delaine es enfermera, por lo que sabe mejor que muchos qué implica el proceso de donación de órganos. Sin embargo, cuando sugirió convertirse en donante y dar uno de sus riñones, John rechazó incluso la posibilidad de discutir esa idea. «Le dije: ‘Eres demasiado joven, aún tienes mucho tiempo'», recordó ella.

Sin embargo, Delaine no podía quedarse de brazos cruzados mientras veía sufrir a su padre. Sin hacer ruido, se acercó discretamente al coordinador de donación de órganos, sin contarle nada a su padre. Después de las pruebas, resultó ser compatible.
Después de ocho meses, John fue sometido a una operación de trasplante de riñón. ¡Ni siquiera sospechaba que ese riñón pertenecía a su hija!

La verdad se reveló al día siguiente de la operación, cuando Delaine entró en su habitación del hospital, vestida con una bata y con un suero. El momento en que John se dio cuenta de que su nuevo riñón provenía de Delaine quedó capturado en video. En ese instante, se pueden ver las emociones en sus ojos mientras intenta contenerlas.
Más tarde, Delaine compartió el video y pidió a sus seguidores que donaran un dólar cada uno para ayudar con los gastos médicos. ¡La respuesta fue asombrosa! Más de 6000 personas le enviaron donaciones.

Al final, John siente una profunda gratitud hacia su hija por salvar su vida en secreto. Espera ansioso volver a una vida normal, libre de las largas sesiones de diálisis, y lo llama un «alivio colosal» para todos. En cuanto a su hija, Delaine, no lamenta su decisión de ser donante. De hecho, espera que su historia inspire a otras personas a dar el regalo de la vida.
