Después de esa historia inesperada, la familia de Briana y Michael Naylor de Queen Creek, Arizona, ahora valora incluso cinco minutos de silencio. Briana tiene 35 años, Michael tiene 30, y tienen dos hijos: Colt y Kimber.

Durante una tranquila comida de los padres, en la casa, de repente se hizo un profundo silencio que los hizo preocuparse por el paradero de sus hijos. Después de una búsqueda cuidadosa, encontraron a sus hijos en el armario, ocupados en un asombroso juego de peluquería. Para sorpresa de los padres, el hermano mayor, Colt, asumió el papel de peluquero y decidió darle a su hermana menor un nuevo peinado, y ella parecía estar encantada con este cambio inesperado.

Al principio, los padres quedaron asombrados, pero se abstuvieron de regañarlos. Briana, después del shock inicial de ver el peinado de su hija, finalmente encontró humor en la situación. Se dieron cuenta de que eran solo cabellos, y ni siquiera el padre, que suele ser estricto, pudo contener su sonrisa.

Además del nuevo peinado de Kimber, algunas de las prendas de vestir de Briana también sufrieron cambios, y una de ellas tuvo que ser desechada. Se les dijo a los niños que no se les permitía jugar con tijeras, y Colt tuvo que deshacerse de las evidencias de su experimento por sí mismo. La conservación del cabello de Kimber era importante, y la familia Naylor tuvo la suerte de tener a una vecina llamada Jen Ballock, que era peluquera. Briana se acercó a ella de inmediato en busca de ayuda.
Jen hizo algunas modificaciones en el trabajo del hermano mayor y le dio a la pequeña una elegante apariencia. Briana incluso piensa que Colt podría tener un futuro en la peluquería, ya que ya ha mostrado interés por las tijeras y la máquina cuando se usaron para cortar el cabello de su padre. Siempre pide la oportunidad de intentarlo él mismo. Quién sabe, tal vez algún día Kimber se enorgullecerá de que Colt fue su primer modelo de peluquería.

