Cuando Maxin y Jake Young de Reading, Pensilvania, contrajeron matrimonio, acordaron tener al menos cinco hijos. Sin embargo, surgió un problema: Maxin fue diagnosticada con el síndrome de ovario poliquístico, lo que dificultaba el embarazo sin ayuda médica.

Inspirados por amigos, decidieron convertirse en padres adoptivos como precaución en caso de que no pudieran tener hijos biológicos. Sorprendentemente, durante el proceso de certificación para la adopción, Maxin descubrió que estaba embarazada de su hijo biológico, Henry.
Mientras esperaban a su hijo biológico, adoptaron a tres hermanos: Aiden, Parker y Connor. Pocos meses después, recibieron una llamada sobre otra hermanita, y decidieron adoptarla también para mantener a los hermanos juntos.

Los bebés Elliot y Henry se unieron a la familia, elevando el número de hijos a cinco. En diciembre de 2019, resolvieron todas las dudas al adoptar a los cuatro hermanos.
Los Young mantienen una cálida relación con los abuelos biológicos de los niños, presentes el día de la adopción. Maxin destaca la importancia de esta conexión biológica.

Cuando la vida les presentó otra sorpresa, Maxin descubrió que estaba embarazada nuevamente, dando a luz a cuatro gemelos en julio. Ahora tienen nueve hijos menores de 8 años.

Aunque su hogar puede ser caótico, Maxin señala que todos los niños prosperan.
