Dos niños de la familia Zerbe y dos niñas de la familia Weidner pusieron en marcha su propio puesto y terminaron el día con una ganancia de 148 dólares. En lugar de guardar ese dinero, los niños decidieron hacer una donación caritativa.

Amanda Zerbe y Hilary Weidner, las madres de estos niños, vieron esta situación como una excelente oportunidad para enseñar a sus hijos un estilo de vida más caritativo. Decidieron, cuando llegó el momento de elegir la organización a la que donarían el dinero ganado.

Cuando su hija Beatriz tenía solo 6 meses, necesitó un trasplante de riñón. Hilary decidió donar su riñón para salvar a su pequeña niña. Los médicos, enfermeras y el personal del Centro Médico Infantil de Cincinnati brindaron su ayuda, y gracias a ello, Beatriz ahora es una niña de primer grado saludable y feliz.

Después de que las dos familias entregaron su primer cheque de 148 dólares al hospital, compartieron sus acciones en las redes sociales. De repente, amigos, miembros de la familia y personas desconocidas abrieron sus billeteras y también donaron dinero. Antes de darse cuenta, su pequeña donación creció a 205,000 dólares.

Incluso cuando la pandemia de coronavirus en 2020 llevó a cierres y distanciamiento social, el puesto anual de limonada de los niños y la recaudación de fondos en línea continuaron generando casi 10,000 dólares.
