Había una vez una niña pequeña que no podía
hablar pero poseía un espíritu de lucha increíble.
En un giro hilarante de los acontecimientos, se encontró en una confrontación juguetona por algo, mostrando su determinación de
defenderse. El video resultante se convirtió en un testimonio
de la idea de que discutir con una niña es inútil porque está en su ADN y sangre luchar ferozmente.
