Cuando las mascotas conocen a los recién nacidos por primera vez, muchos padres tienen sus reservas. Les preocupa que sus garras o dientes afilados puedan irritar la piel sensible de sus bebés. Sin embargo, esto a menudo no es el caso. Las mascotas pueden ser

extremadamente gentiles con los recién nacidos. Pueden ser verdaderas fuentes de inspiración y enseñar a los niños algunas de las lecciones más importantes de la vida.
Nova, un Pitbull, era un cachorro cuando se convirtió en miembro de la familia de Kayla. Era un perro leal, divertido, curioso, juguetón, cariñoso y protector. Kayla y su esposo también tenían un perro más pequeño llamado Teddy. Nova también era suave y cariñoso con Teddy. Teddy, por otro lado, era más tímido y prefería estar solo que Nova.

Sin embargo, Nova nunca perdía la oportunidad de jugar con Teddy. El comportamiento de Nova con Teddy demostraba que estaba lleno de amor y compasión. Esto convenció a Kayla de que Nova sería un excelente hermano mayor.

Nova siempre se quedaba con Kayla mientras ella estaba embarazada, con la cabeza apoyada en su estómago. No importaba qué, se aseguraba de estar acurrucado en la cama con Kayla. Parecía que sentía al bebé dentro del estómago de Kayla. Kayla confundió el comportamiento del Pitbull con emoción por conocer al recién nacido.

Nova estaba emocionado de ver a la recién nacida Liliana cuando finalmente nació y la pareja regresó a casa con ella. Al mismo tiempo, Kayla estaba ansiosa por ver cómo interactuaba con el bebé. La nueva madre se sintió aliviada de que Nova no la decepcionara.
